Con qué sentido sentimos...?

 



EL OJO CRUEL

                    ……….                                                                  Que te aproveche mirar lo que miras

 

En verdad resultan incontables las virtudes reconocidas a la visión, al ojo, al mirar, a lo que se ve, a lo que se reconoce (vocablo nada inocente) sólo por el hecho de ver lo visible. Miremos pues…

Mucho se ha dicho de la sal y sus propiedades contaminantes, sosteniendo que este elemento vital para la existencia impide y deforma la percepción de los sabores de casi todos los alimentos que el hombre consume para su sobrevivencia... cuando dejes de usar la sal, te enteraras del verdadero sabor de muchas cosas…. es la promesa.

Mucho por aclarar; no es lo mismo sentir que ver, aunque se termine sintiendo lo que se ve y viendo lo que se siente.  El cuidado de uno mismo sobre la versión que nos dan nuestros ojos debería ser celoso y desconfiado de lo que sería una intermediación sensitiva, teniendo en cuenta que cada uno de ellos (los sentidos) tiene una forma puntual de contacto con la cosa.

El tomo inicial de la Historia del cine, de Román Gubern invoca una sentencia de Goethe El ojo es el órgano que me ha permitido comprender el mundo. Claro, se trataba de cine, una disciplina visual y representativa que suele no reconocer la importancia en su estructura de otras disciplinas artísticas.

Dudemos a partir de allí, de todo, lo prevenido, la previsión y lo previsto anteceden nuestro contacto con las cosas: nos llevan a suponer la personalidad de una persona, el sabor de una comida, el bouquet de un vino, construyen un pre-juicio sobre sujetos y cosas que aún no conocemos, nos predisponen, bien o mal e invaden condicionando nuestro contacto. La imagen del escudo símbolo de una marca, como afirma Harari sobre el león de Peugeot, producen en nosotros una valoración del producto, hombre, país, fruta, artista o animal. Los colores mismos son cargados, livianos, alegres o tristes, optimistas y melancólicos. Y llegando al terreno de lo simbólico y lo ideológico cargamos de significado al azul, al blanco y al rojo, signando en tonos que el ojo, solo el ojo, percibe, nuestra emoción y nuestros deseos.  Cuando nos relacionamos con algo, una cosa, artefacto o contacto humano, ponemos en funcionamiento todos y cada uno de nuestros sentidos. Pensando en el otro o en la cosa, registramos olores, tersuras, alientos, sonidos, tonos y colores y, como solemos hacer con la vista, evaluamos y calificamos por ellos, que nos dan una sensación de realidad.

Y, preguntamos entonces: qué es lo esencial.. ? Aquello de lo que hablaba el autor de El principito ?  Y si fuese así, con qué percibimos?  Porque se afirma, académicamente,  que el alma es un invento de los humanos para diferenciarse de los animales. O como sugiere una amiga que teme declarar lo que siente, los humanitos sólo creemos que queremos, sentimos o hacemos?.

                                                                                         

                                                                                                  La tosca realidad

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