EL AMOR CONVIERTE TODO EN POSIBLE sin él... no hay nada.

 


 Es un concepto buscado, soñado, alabado y contrariado, por lo menos; que las acciones de nosotros, los humanitos, solemos postergar en aras de intereses mas prácticos aceptando en nuestra necedad que lo urgente le quita tiempo a lo importante. Debe ser seguramente una de las palabras más enarboladas para sostener, incluso, nuestros actos más terribles.

Aún en el tiempo de los emoticones, recordemos, en su conocida y desatendida Epístola a los Corintios, San Pablo dice así:

Aún cuando yo hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como un bronce que suena o un címbalo que retañe.

Y aún cuando tuviese profecía y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fé, de modo que moviera montañas, no teniendo amor, nada soy.

Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado...de nada me sirve si me falta  amor.

El amor es sufrido, es bienhechor; el amor no tiene envidia, el amor no es ostentoso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca sus intereses, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, se complace en la verdad.

Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor nunca deja de ser, pero las profecías se acabarán y cesarán las lenguas y la ciencia acabará

Porque ahora en parte sabemos y en parte profetizamos, más cuándo venga lo perfecto, entonces lo que es en parte acabará.

Cuándo yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; más cuándo ya fuí hombre dejé lo que era de niño.

Ahora vemos como en un espejo, oscuramente; pero entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte, imperfectamente; pero entonces conoceré como soy conocido.

Y ahora permanecen la fé, la esperanza y el amor, pero el mayor de ellos es el amor.


Comentarios

Entradas populares